Salas blancas
Control de hospitales y quirófanos

Las razones que llevan a que la preocupación por el ambiente interior adquiera tanta relevancia son resultado directo del interés emergente en materias como la higiene, la prevención de riesgos y la salud, estando también vinculado a la imagen y a la demanda de calidad de vida.

En los centros sanitarios estos aspectos adquieren más importancia, ya que no solo se trata de unidades situadas en edificios donde se desempeñan actividades muy variadas y coinciden personas y profesionales de muy diversa índole, sino que además se trabaja con el cometido de proteger la salud o curar las afecciones de quienes acuden a ellos en demanda de servicios sanitarios.

Asegurar la calidad ambiental en estos edificios depende del rigor con que sean asumidos los protocolos y procedimientos de gestión ambiental y de mantenimiento de los hospitales y sus instalaciones, para la prevención de la aparición, proliferación y dispersión en sus instalaciones de gérmenes, como: Legionella pneumophila, Pseudomonas sp, Aspergillus fumigatus, Staphylococcus aureus, Enterococcus sp, Klebsiella sp, Salmonella sp...

Dentro del protocolo de gestión unificado del centro, las auditorias, inspección y diagnóstico, constituyen el paso previo e indispensable, para luego desarrollar con objetividad y eficacia el resto de actividades de gestión. Esta fase debe ser adoptada sistemáticamente, siendo realizada por lo menos con periodicidad anual.

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Centrándose en los puntos y áreas de riesgo para la calidad ambiental interior, el diagnóstico ha de incluir la observación, inspección y análisis de una serie de aspectos entre los que se incluyen:

  • Control ambiental y estudio de la calidad del aire, con determinación de contaminantes microbiológicos (hongos, bacterias, patógenos específicos). Sobre todo en quirófanos y zonas de alto riesgo de infección nosocomial (UCI, Trasplantes, oncología, Inmunosuprimidos); también deben realizarse pruebas de concentración de contaminantes químicos (CO, CO2, Compuestos Orgánicos Volátiles, etc..) partículas en suspensión y otros aspectos diversos, como iluminación, ruido, vibraciones, etc…
  • Diagnóstico y auditoria de los sistemas de aclimatación, tanto a nivel de su funcionamiento como de las condiciones higiénicas y sanitarias.
  • Auditoría y Control de los procedimientos higiénico sanitarios, es decir de los sistemas y procedimientos utilizados en el control de plagas y procesos de desinfección. No solo en cuanto a su eficacia en la aplicación, sino también en cuanto al rigor profesional de su aplicación, ya que podrían constituir también un peligroso foco de contaminación ambiental.
  • Auditoría y control de los protocolos de limpieza rutinarios, así como en situaciones de obras, reformas, o acciones de mantenimiento. Sobre todo en lo que concierne a la adecuada utilización de productos de limpieza y de materiales utilizados.
  • Auditoría de las prácticas y rutinas de comportamiento del personal: Higiene personal, limpieza y conservación de ropas hábitos personales, circuitos de circulación de personas y material.
  • Análisis de los protocolos de mantenimiento integral y conservación del edificio, asumiendo la política de prevención, como más eficaz y económica que la de reparación de situaciones críticas o como consecuencia de hechos consumados.
  • Auditoría y análisis de los protocolos de seguridad y prevención de riesgos: Debe favorecer la detección de cualquier factor o motivo de distorsión de las condiciones deseables en el interior de edificios y centros sanitarios.